Girona y Real Madrid empatan 1-1 en una racha de 3 partidos consecutivos sin ganar fuera de casa por liga en otra pobre presentación de los merengues.
Los 5 puntos de distancia que consiguió el Real Madrid en el clásico español frente al Barcelona ya se gastaron, una vez más se mostraron débiles ante un bloque bajo y una presión alta del rival siendo Rayo, Elche y Girona quienes apostaron por esta idea, concretando así este el tercer partido consecutivo por liga donde no logran la victoria y donde no abren el marcador los dirigidos por Xabi Alonso, quien en rueda de prensa habla de armonía y entrega del equipo pero al llegar al césped dichas palabras se pierden en el aire. Mbappé sigue manteniendo a flote con sus 23 anotaciones representando más del 50% de los goles de la presente temporada del Real Madrid, quien sigue siendo un barco que va a la deriva con unos débiles resultados en sus últimos 5 partidos fuera de casa si incluimos la derrota categórica contra el Liverpool y el final pidiendo la hora ante Olympiakos, la conclusión de estos es el reciente empate contra el Girona en Barcelona, y una vez más sigue mostrando una falta de claridad en el juego, ya que sin espacios donde Vinicius y Mbappé puedan correr, las jugadas ofensivas que proponen se basan en pasar horizontalmente el balón y centrar sin sentido alguno.
Recorriendo el primer tiempo ha sido una imagen muy débil del Real Madrid en todo aspecto, la lentitud en la progresión de los pases, la poca movilidad en los desmarques han hecho que los ataques del club merengue sean demasiado predecibles y fáciles de interceptar para la defensa del Girona que solo agrupando jugadores logra bloquear dichas arremetidas, en ofensiva del Girona se plantan con presión alta y una ocupación de los espacios donde presionan a todos los jugadores del Madrid obligándolos al error (donde Arnold y Tchouameni han sido claros protagonistas) y así evitando que el Madrid pueda progresar con velocidad, luego de errar demasiados pases, es el Girona quien tras 11 pases consecutivos y una presión inexistente del visitante es Tsygankov quien logra colocar a Ounahi en la media luna para clavar el 1-0 sin una posible respuesta para Courtois.
La respuesta de Xabi Alonso a esta situación es apostar por Camavinga y sacar a su jugador más creativo que es Arda Güler, y a la altura de esa decisión fue el transcurso del segundo tiempo del partido, más pases horizontales e indecisión para rematar sin antes verificar la posición de Kylian, no fue hasta un electrizante desborde de Vinicius donde Hugo Rincón lo desestabiliza y termina consiguiendo un penalti para que el francés defina al lado izquierdo de Gazzaniga, los últimos minutos del partido fueron más de lo mismo donde los cambios siguen sin aportar (Hablando específicamente de Rodrygo que suma un partido más a su larga racha sin anotar en partido oficial) la inclusión de Gonzalo y Carreras al minuto 90 con el encuentro finalizado parece más una patada de ahogado del entrenador que una decisión pensada. De esta manera el Real Madrid cierra noviembre con más dudas que soluciones.