Real Madrid goleó 4-1 a la Real Sociedad mostrando una de sus versiones más sólidas de la temporada antes de viajar a Portugal.
Real Madrid 4-1 Real Sociedad: En la previa del encuentro se realizó un minuto de silencio en homenaje a Manolín Bueno, histórico exjugador del Real Madrid, antes de que el balón empezara a rodar en un Santiago Bernabéu que volvió a disfrutar de una noche mágica de su equipo.
El Real Madrid llegaba al encuentro atravesando uno de sus mejores momentos de la temporada, acumulando entre seis y siete victorias consecutivas en liga y mostrando una enorme solidez tanto en ataque como en defensa. En frente estaba una Real Sociedad que tampoco conocía la derrota en sus últimos encuentros y que aterrizaba en Madrid con confianza gracias a su buen momento futbolístico.
Con la ausencia de Kylian Mbappé desde el arranque por molestias en la rodilla, el conjunto blanco apostó por un 4-4-2 en rombo buscando mayor control interior y libertad para sus extremos. La Real Sociedad, por su parte, planteó un 4-2-3-1 intentando competir desde la posesión.
El inicio del Madrid fue prácticamente perfecto. Apenas al minuto 5, Trent Alexander-Arnold encontró espacio por banda derecha y lanzó un centro preciso al corazón del área donde Gonzalo García apareció para apenas rozar el balón y mandarlo al fondo de la red, adelantando rápidamente al conjunto blanco.
Con ventaja en el marcador, el Madrid se sintió cómodo cediendo parcialmente la posesión y esperando encontrar espacios al contragolpe. La Real Sociedad adelantó líneas intentando tomar protagonismo con balón y fue precisamente en uno de esos ataques donde Carlos Soler filtró un pase para Yangel Herrera, quien terminó siendo derribado por Dean Huijsen en una acción muy inocente del defensor madridista. Desde los once pasos, Mikel Oyarzábal no falló y colocó el empate al minuto 10.
Lejos de afectar al equipo de Álvaro Arbeloa, el gol despertó aún más al Madrid. Los blancos comenzaron a dominar el encuentro a través de la velocidad y desequilibrio de Vinicius Jr., quien constantemente superó a Jon Aramburu en el uno contra uno. Tanto insistió el brasileño que terminó provocando un penalti tras una falta del lateral venezolano. Vinicius asumió la responsabilidad y convirtió el 2-1 celebrándolo con un baile que encendió al Bernabéu.
El Madrid no bajó el ritmo. Con circulación rápida y mucho dinamismo interior, encontró el tercer gol en una jugada colectiva brillante: Camavinga filtró para Carreras, quien descargó hacia Fede Valverde en el balcón del área. El uruguayo sacó un remate espectacular directo a la escuadra izquierda de Remiro para ampliar la ventaja al minuto 30.
La segunda parte comenzó exactamente como terminó la primera: con Vinicius siendo indescifrable para la defensa visitante. Nuevamente el brasileño dejó atrás a Aramburu dentro del área y provocó otro penalti que él mismo transformó para firmar el 4-1 definitivo y completar una actuación estelar.
Con el partido prácticamente resuelto, otra de las grandes noticias de la noche fue el regreso de Dani Carvajal, quien volvió al terreno de juego tras cuatro partidos ausente.
Más allá del resultado, el Madrid volvió a transmitir sensaciones de equipo sólido, intenso y confiado. La presencia de Gonzalo permitió liberar espacios interiores, Vinicius recuperó su mejor versión y el equipo encontró armonía en un sistema más compacto y equilibrado.
En rueda de prensa, Arbeloa destacó precisamente esa idea colectiva:
“Con los jugadores que tengo el sistema nos permite ser más compactos, sin embargo los sistemas no importan tanto, es mejor tener a los jugadores concentrados”.
Además, el técnico madridista confirmó que Mbappé estará disponible para el próximo compromiso europeo:
“Mbappé está listo para el martes, lleva arrastrando esa molestia en la rodilla a lo largo de la temporada”.